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- On mayo 17, 2026
Directrices para la Economía de la Vida (Parte Cinco)
Mensajes de la Casa Universal de Justicia relacionados con la Economía
Introducción
Es una gran bendición tener la seguridad de que la guía Divina siempre está presente para ayudar a la humanidad a encontrar su camino hacia una civilización en constante avance.
Comprender la singularidad de la Casa Universal de Justicia no es fácil y explicarlo es aún más desafiante. ¿Quién está más cualificado que la propia Casa Universal de Justicia?
“The legislation enacted by the Universal House of Justice is different from interpretation. Authoritative interpretation, as uttered by ‘Abdu’lBahá and the Guardian, is a divinely guided statement of what the Word of God means. The divinely inspired legislation of the Universal House of Justice does not attempt to say what the revealed Word means—it states what must be done in cases where the revealed Text or its authoritative interpretation is not explicit. It is, therefore, on quite a different level from the Sacred Text, and the Universal House of Justice is empowered to abrogate or amend its own legislation whenever it judges the conditions make this desirable. Moreover, the attitude to legislation is different in the Bahá’í Faith. The human tendency in past Dispensations has been to want every question answered and to arrive at a binding decision affecting every small detail of belief or practice. The tendency in the Bahá’í Dispensation, from the time of Bahá’u’lláh Himself, has been to clarify the governing principles, to make binding pronouncements on details which are considered essential, but to leave a wide area to the conscience of the individual. The same tendency appears also in administrative matters. The Guardian used to state that the working of National Spiritual Assemblies should be uniform in essentials but that diversity in secondary matters was not only permissible but desirable. For this reason, a number of points are not expressed in the National Bahá’í Constitution (the Declaration of Trust and By-Laws of National Assemblies); these are left to each National Spiritual Assembly to decide for itself”. -Casa Universal de Justicia, 3 de enero de 1982
Mashriqu’l-Adhkár y Hazíratu’l-Quds
“Si la adquisición de un Ḥaẓíratu’l-Quds es una responsabilidad que se le ha asignado según el Plan de Cinco Años, debe tratarla como un asunto urgente en vista de la situación mundial de inflación y aumento de los costos de propiedad. Un edificio de este tipo, que debe ser adecuado para servir como sede de la Asamblea Espiritual Nacional, debe adquirirse del modo más económico posible. Preferiblemente debería ser un edificio independiente, aunque si no se puede obtener, se puede considerar una casa adosada o un apartamento, o incluso una propiedad en arrendamiento a largo plazo.
Un sitio para un futuro Mashriqu’l-Adhkár puede tener tan solo 8.000 metros cuadrados de superficie si una propiedad más grande fuera demasiado costosa. De ser posible, debería estar situado dentro de la ciudad designada o, si esto no es factible, dentro de los 25 kilómetros de la ciudad.
Una donación nacional debe considerarse como una inversión en bienes inmuebles propiedad de la Asamblea Espiritual Nacional. Puede estar en cualquier parte del país y puede ser un terreno pequeño y económico donado por uno de los amigos, o adquirido con recursos del Fondo Nacional.
Cuando nos hemos fijado el objetivo de adquirir un Ḥaẓíratu’l-Quds que sirva a toda la comunidad en un determinado país, en la actualidad debe ser un Ḥaẓíratu’l-Quds local, pero debe ser de un tamaño y calidad que pueda servir como centro administrativo y punto focal para toda la comunidad. Prevemos que algunos de tales Ḥaẓíratu’l-Quds puedan, en una fecha posterior, convertirse en Ḥaẓíratu’l-Quds Nacionales, y este hecho debe tenerse en cuenta al adquirirlos.
En la meta para Ḥaẓíratu’l-Quds local dada a algunas comunidades, afirmamos que un cierto número debe ser lo suficientemente grande para dar cabida a las actividades de varias comunidades en el distrito circundante. Si bien no están en absoluto en la misma categoría que los Ḥaẓíratu’l-Quds descritos en el último párrafo anterior, estos edificios en particular pretenden ser estructuras bastante más sustanciales que los Ḥaẓíratu’l-Quds locales promedio, y deben estar ubicados en áreas que forman lugares de reunión centrales y de fácil acceso para los distritos en los que vive un gran número de bahá’ís. Además de servir como Ḥaẓíratu’l-Quds local para su propia ciudad o aldea, dicho edificio puede utilizarse para reuniones de distrito, para la celebración de institutos de enseñanza, conferencias, clases de profundización, etc., para un área más amplia, y posiblemente podría albergar la oficina del comité de enseñanza del distrito.
En general pretendemos que los Ḥaẓíratu’l-Quds locales requeridos en el Plan sean estructuras muy simples que sirvan como puntos focales y lugares de encuentro para las comunidades locales. Se espera que los creyentes locales puedan proporcionarles tierras y que los amigos locales puedan construirlas, en su mayor parte. En ciertos casos, la Asamblea Espiritual Nacional puede sentirse justificada para dar una pequeña cantidad de ayuda del Fondo Nacional.
La adquisición de donaciones locales, que se da como objetivo específico a algunas comunidades nacionales, tiene como objetivo ayudar a la consolidación de las comunidades locales y fomentar el espíritu de unidad y colaboración entre los creyentes. Una donación local puede ser un terreno bastante pequeño; puede ser adquirido por la Asamblea Espiritual Local o, más habitualmente, es un regalo de uno o más creyentes. Si la Asamblea Espiritual Local está constituida, la investidura debe registrarse a su nombre, pero si no lo está, la investidura puede ser ostentada por uno o más de los creyentes en nombre de la comunidad. Por ejemplo, si uno de los creyentes da un pequeño terreno puede seguir teniéndolo a su nombre, pero se sabrá que lo hace en nombre de la Asamblea Espiritual Local y que con el tiempo el terreno será transferido legalmente a la Asamblea cuando sea posible. En algunos países la tierra es propiedad del estado o de la tribu y sólo se puede asignar el uso de la tierra; en tales lugares el objetivo puede considerarse alcanzado si la Asamblea Espiritual Local puede obtener el uso de un terreno a su propio nombre. En algunos países, incluso si el terreno se puede comprar, las regulaciones gubernamentales exigen que dentro de un tiempo específico se construya un edificio en terrenos propiedad de instituciones religiosas. Este problema puede resolverse de varias maneras: la Asamblea Espiritual puede obtener el uso o adquirir un terreno para fines agrícolas, evitando así la necesidad de construir un edificio; o si el curso más práctico es erigir en la tierra una institución bahá’í como un Ḥaẓíratu’l-Quds local, la Asamblea podría, en sus propios registros, demarcar una porción de la tierra para ser la donación, distinta de la porción sobre la que se encuentra el Ḥaẓíratu’l-Quds.
Una de las características de la sociedad bahá’í será la reunión de los creyentes cada día durante las horas entre el amanecer y dos horas después del amanecer para escuchar la lectura y el canto de la Santa Palabra. En la actualidad, en muchas comunidades, especialmente en las rurales, tales reuniones encajarían naturalmente en el patrón de la vida diaria de los amigos, y cuando este fuera el caso, contribuirían mucho a fomentar la unidad de la comunidad local y profundizar los lazos de amistad y el conocimiento de las Enseñanzas si tales reuniones pudieran ser organizadas por la Asamblea Espiritual Local de forma regular. La asistencia a estas reuniones no es obligatoria, pero esperamos que los amigos se sientan cada vez más atraídos a participar en ellas. Este es un objetivo que se puede alcanzar gradualmente”. -Casa Universal de Justicia, Naw-Rúz 1974 (Traducción Provisoria)
Materialismo y sus Efectos
“Las fuerzas del materialismo promueven una línea de pensamiento bastante contraria: que la felicidad proviene de continuas adquisiciones, que cuanto más se tiene, mejor, que la preocupación por el medio ambiente es algo para otro día. Estos mensajes seductores alimentan un sentimiento cada vez más enraizado de la prerrogativa individual, que se vale del lenguaje de la justicia y de los derechos para disimular el interés por uno mismo. La indiferencia ante las privaciones sufridas por otros se vuelve habitual, mientras se consumen vorazmente entretenimientos y pasatiempos que distraen. La influencia debilitadora del materialismo se infiltra en todas las culturas, y todos los bahá’ís reconocen que, a menos que se esfuercen por permanecer conscientes de sus efectos, pueden, en mayor o menor grado, adoptar inadvertidamente sus maneras de ver el mundo. Los padres deben ser sumamente conscientes de que, aun siendo muy pequeños, los niños absorben las normas de su entorno. El programa de empoderamiento espiritual de los prejóvenes estimula el pensamiento reflexivo a una edad en que el llamado del materialismo se vuelve más insistente. Con el acercamiento a la edad adulta llega la responsabilidad ―compartida por miembros de la misma generación― de no dejar que los afanes mundanos cieguen los ojos a la injusticia y la privación. Con el tiempo, las cualidades y actitudes cultivadas por los cursos del instituto de capacitación, mediante la exposición a la Palabra de Dios, ayudan a las personas a ver más allá de las ilusiones que utiliza el mundo, en cada etapa de la vida, para desviar la atención del servicio y llevarla hacia el yo. Y, en última instancia, el estudio sistemático de la Palabra de Dios y la exploración de sus implicaciones suscitan la conciencia de la necesidad de administrar los asuntos materiales propios de acuerdo con las enseñanzas divinas”. -Casa Universal de Justicia, 1 de Marzo 2017
“Hoy el mundo se ve asaltado por una serie de fuerzas destructivas. El materialismo, arraigado en Occidente, se ha extendido ahora a todos los rincones del planeta, generando, en nombre de una economía global fuerte y del bienestar humano, una cultura de consumismo. Promueve hábil e ingeniosamente un hábito de consumo que busca satisfacer los deseos más viles y egoístas, al tiempo que fomenta el gasto de riqueza para prolongar y exacerbar el conflicto social. ¡Qué visión del mundo tan vana y tonta! Y mientras tanto, una creciente ola de fundamentalismo, que trae consigo una comprensión extremadamente estrecha de la religión y la espiritualidad, continúa cobrando fuerza y amenaza con hundir a la humanidad en un dogmatismo rígido. En su forma más extrema, condiciona la resolución de los problemas del mundo a la ocurrencia de acontecimientos derivados de nociones ilógicas y supersticiosas. Profesa defender la virtud pero, en la práctica, perpetúa la opresión y la codicia. Entre los resultados deplorables del funcionamiento de esas fuerzas se encuentran una confusión cada vez mayor por parte de los jóvenes de todo el mundo, una sensación de desesperanza en las filas de quienes impulsarían el progreso y la aparición de innumerables enfermedades sociales”.
-Casa Universal de Justicia, 2 de Abril 2010 (Traducción Provisoria)
“Las preguntas planteadas en su carta van al meollo de los problemas que enfrentan los bahá’ís en todas partes en este momento crítico de la historia mundial. Estamos siendo testigos de la desintegración de la gran civilización que, durante más de dos siglos, ha dominado la historia mundial y ha moldeado el comportamiento y las actitudes de los sectores más influyentes de la sociedad moderna. La característica definitoria de esta civilización ha sido una visión materialista de la realidad, la convicción de que tanto la conciencia humana como la sociedad humana son esencialmente productos de fuerzas materiales y que es en esas fuerzas que debemos buscar la resolución de los grandes problemas que enfrenta la humanidad.
Claramente, esta visión del mundo refleja un profundo error sobre la naturaleza de la humanidad. Ha demostrado de manera concluyente su impotencia para resolver cualquier problema importante que enfrentan los pueblos del mundo hoy: político, social, económico o moral. Ante un fracaso tan masivo, una mayoría cada vez mayor de personas en todo el mundo se ve obligada a reexaminar supuestos fundamentales”. -Casa Universal de Justicia, 13 de Mayo 1996 (Traducción Provisoria)
“Consideremos, cuando uno mira el mundo y las condiciones en las que han caído sus pueblos y la indecible agonía del sufrimiento humano, ¿qué pudo haber causado una situación tan lamentable? ¿No es una suposición justa que la cosmovisión materialista reinante, con su excesivo énfasis en la libertad individual y su desprecio de las normas y costumbres ordenantes, sea al menos en parte culpable?”. -Casa Universal de Justicia, 1 de Agosto 1994 (Traducción Provisoria)
“Ha llegado la hora de que aquellos que predican los dogmas del materialismo, ya sean de Oriente o de Occidente, ya sean los del capitalismo o los del socialismo, rindan cuenta del liderazgo moral que presumen haber ejercido. ¿Dónde está el «nuevo mundo» prometido por estas ideologías? ¿Dónde está la paz internacional a cuyos ideales proclaman su devoción? ¿Dónde están los adelantos en nuevos campos de realizaciones culturales producidos por el engrandecimiento de tal raza, de tal nación o de tal clase en particular? ¿Por qué la inmensa mayoría de los pueblos del mundo se está hundiendo cada vez más en el hambre y la miseria, mientras la riqueza, en una escala que nunca soñaron los faraones, los césares o aun las potencias imperialistas del siglo xix, está a disposición de los actuales árbitros de los asuntos humanos?
Muy especialmente, en la glorificación de los fines materiales, a la vez origen y característica común de todas esas ideologías, es donde se encuentran las raíces con las que se nutre el sofisma de que los seres humanos son incorregiblemente egoístas y agresivos. Es aquí, precisamente, donde debe limpiarse el terreno para construir un nuevo mundo digno de nuestros descendientes.
El hecho de que los ideales materialistas, a la luz de la experiencia, hayan fracasado en satisfacer las necesidades de la humanidad, reclama un reconocimiento sincero de que hay que hacer un nuevo esfuerzo para encontrar las soluciones a los angustiosos problemas del planeta. Las condiciones intolerables que prevalecen en la sociedad reflejan un fracaso común de todos ellos, circunstancia que incrementa, en vez de aliviarlas, las tensiones que predominan en todos los bandos. Está claro que se requiere un esfuerzo común para remediarlo. Es primordialmente una cuestión de actitud. ¿Continuará la humanidad a la deriva, aferrándose a conceptos obsoletos y a creencias impracticables? ¿O darán sus líderes un paso adelante con voluntad decidida, prescindiendo de ideologías, para unirse en la búsqueda conjunta de soluciones adecuadas?”.
-Casa Universal de Justicia, Octubre 1985
“De hecho, la razón principal de los males que actualmente proliferan en la sociedad es la falta de espiritualidad. La civilización materialista de nuestra época ha absorbido tanto la energía y el interés de la humanidad, que la gente en general ya no siente la necesidad de elevarse por encima de las fuerzas y condiciones de su existencia material diaria. No hay suficiente demanda de cosas que deberíamos llamar espirituales para diferenciarlas de las necesidades y requerimientos de nuestra existencia física. La crisis universal que afecta a la humanidad es, por tanto, esencialmente espiritual en sus causas. El espíritu de la época, en su conjunto, es irreligioso. La visión que el hombre tiene de la vida es demasiado cruda y materialista para permitirle elevarse a los reinos superiores del espíritu”.
-Casa Universal de Justicia, 12 de Junio 1984 (Traducción Provisoria)
“Siempre debemos recordar que en el pozo negro del materialismo, en el que se ha convertido hasta cierto punto la civilización moderna, los bahá’ís (es decir, algunos de ellos) todavía se ven afectados hasta cierto punto por la sociedad de la que surgieron. En otras palabras, han reconocido la Manifestación de Dios, pero no han sido creyentes el tiempo suficiente, o quizás no se han esforzado lo suficiente, para convertirse en “una nueva creación””. -Casa Universal de Justicia, 22 de Julio 1981 (Traducción Provisoria)
“Otro deber sagrado más es el de aferrarse al cordón de la moderación en todas las cosas, no sea que aquellos que han de ser la esencia del desapego y la moderación sean engañados por las trampas de este mundo inferior o pongan sus corazones en sus adornos y desperdicien sus vidas. Si son ricos, deberían hacer de estas donaciones un medio para acercarse al Umbral de Dios, en lugar de estar tan apegados a ellas que olviden las amonestaciones de la Pluma del Altísimo. La Voz de la Verdad ha dicho: “Habiendo alcanzado la etapa de realización y alcanzado su madurez, el hombre necesita riqueza, y la riqueza que adquiere a través de oficios o profesiones es encomiable y digna de elogio a juicio de los hombres de sabiduría”. Si la riqueza y la prosperidad se convierten en medios de servicio en el Umbral de Dios, es sumamente meritorio; de lo contrario sería mejor evitarlos. Buscad el Libro de la Alianza, las Palabras Ocultas y otras Tablas, no sea que la cuerda de vuestra salvación se convierta en una cuerda de aflicción que os lleve a vuestra propia destrucción. Cuán numerosas son esas almas negligentes, particularmente entre vuestros propios compatriotas, que han sido privadas de las bendiciones de la fe y de la verdadera comprensión. Observemos cómo, tan pronto como alcanzaron la riqueza y el estatus recién acumulados, quedaron tan hechizados por ellas que olvidaron las virtudes y las verdaderas perfecciones de la posición del hombre. Se aferraron a su estilo de vida vacío e infructuoso. No tenían nada más que sus hogares, su éxito comercial y sus adornos ornamentales de los que enorgullecerse. He aquí su destino final. Muchos arcos de triunfo quedaron reducidos a ruinas, muchos palacios imperiales se convirtieron en graneros. Muchos días de engaño se convirtieron en noches de desesperación. Grandes tesoros cambiaron de manos y, al final de sus vidas, sólo quedaron lágrimas de pérdida y arrepentimiento. “… todo lo que perece y cambia no es, ni nunca ha sido, digno de atención, excepto en una medida reconocida”. Por lo tanto, el pueblo de Bahá no debe caer presa de la corrupción de los despiadados, sino más bien aferrarse al contentamiento y la moderación. Deben hacer de sus hogares refugios para los creyentes, rediles para sus reuniones y centros para la promulgación de Su Causa y la difusión de Su amor, de modo que las personas de todos los estratos, ya sean altos o bajos, puedan sentirse como en casa y poder confraternizar. en un ambiente de amor y compañerismo”. -Casa Universal de Justicia, 1 de Agosto 1994 (Traducción Provisoria)
“Más bien se recomienda una comprensión más clara del propósito de Dios para el hombre y principalmente del propósito inmediato como los revelara y dirigiera Bahá’u’lláh, un propósito tan alejado de los actuales conceptos de bienestar y felicidad humanos como sea posible. Debemos estar constantemente prevenidos no sea que el resplandor y el oropel de una sociedad opulenta nos haga creer que tal conformidad ligera con el mundo moderno como se manifiesta en los movimientos humanitarios o se proclaman como el buen juicio de un gobierno instruido – como extender al género humano los beneficios de un nivel de vida más elevado, educación, atención médica, conocimientos técnicos- satisfarán por sí mismos la gloriosa Misión de Bahá’u’lláh”. -Casa Universal de Justicia, Ridván 1967
- By Badi Shams
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