Directrices para la Economía de la Vida (Parte Cuatro)

Mensajes de la Casa Universal de Justicia relacionados con la Economía

Introducción

Es una gran bendición tener la seguridad de que la guía Divina siempre está presente para ayudar a la humanidad a encontrar su camino hacia una civilización en constante avance.
Comprender la singularidad de la Casa Universal de Justicia no es fácil y explicarlo es aún más desafiante. ¿Quién está más cualificado que la propia Casa Universal de Justicia?

“The legislation enacted by the Universal House of Justice is different from interpretation. Authoritative interpretation, as uttered by ‘Abdu’lBahá and the Guardian, is a divinely guided statement of what the Word of God means. The divinely inspired legislation of the Universal House of Justice does not attempt to say what the revealed Word means—it states what must be done in cases where the revealed Text or its authoritative interpretation is not explicit. It is, therefore, on quite a different level from the Sacred Text, and the Universal House of Justice is empowered to abrogate or amend its own legislation whenever it judges the conditions make this desirable. Moreover, the attitude to legislation is different in the Bahá’í Faith. The human tendency in past Dispensations has been to want every question answered and to arrive at a binding decision affecting every small detail of belief or practice. The tendency in the Bahá’í Dispensation, from the time of Bahá’u’lláh Himself, has been to clarify the governing principles, to make binding pronouncements on details which are considered essential, but to leave a wide area to the conscience of the individual. The same tendency appears also in administrative matters. The Guardian used to state that the working of National Spiritual Assemblies should be uniform in essentials but that diversity in secondary matters was not only permissible but desirable. For this reason, a number of points are not expressed in the National Bahá’í Constitution (the Declaration of Trust and By-Laws of National Assemblies); these are left to each National Spiritual Assembly to decide for itself”. -Casa Universal de Justicia, 3 de enero de 1982

Indígenas

“La Casa de Justicia está profundamente preocupada por la condición y las necesidades de los pueblos indígenas. . . Aunque no hay duda de que un aumento de los recursos materiales sería útil para resolver algunos de los problemas que existen allí, no será suficiente para lograr una solución fundamental y duradera. Esto sólo puede lograrse a través de la comprensión de que, en un nivel básico, los problemas que enfrentamos son esencialmente espirituales y tienen que ver con valores, actitudes y comportamientos. Por tanto, se requiere una solución espiritual”. -Casa Universal de Justicia, 19 de Abril 1999 (Traducción Provisoria)

Acciones Sociales y Económicas Individuales

“Visto bajo esta luz, muchas actividades económicas aparentemente ordinarias adquieren nuevo significado debido a su potencial para aumentar el bienestar y la prosperidad de la humanidad. «Toda persona debe tener una ocupación, una profesión o un oficio», explica el Maestro, «para que pueda llevar las cargas de otros, y no ser una carga para los demás». Bahá’u’lláh insta a los pobres a que «se esfuercen y luchen por ganarse los medios de subsistencia», mientras que los que poseen riqueza «deben tener la mayor consideración para con los pobres». «La riqueza», ha afirmado ‘Abdu’l-Bahá, «es digna de elogio en máximo grado, si la persona la adquiere por su propio esfuerzo y por la gracia de Dios, mediante el comercio, la agricultura, las artes e industrias, y si se dedica a propósitos altruistas.» Al mismo tiempo, las Palabras Ocultas están repletas de advertencias de su peligroso encanto, que la riqueza es una «barrera poderosa» entre el creyente y el verdadero Objeto de su adoración. No es de extrañar, pues, que Bahá’u’lláh exalte la estación del rico a quien las riquezas no le impiden alcanzar el reino eterno; el esplendor de tal alma «iluminará a los habitantes del cielo como el sol alumbra a la gente de la tierra». ‘Abdu’l-Bahá declara que «si una persona juiciosa y llena de recursos acomete medidas que redunden en el enriquecimiento universal de las masas del pueblo, no habría empresa mayor que ésta y figuraría a los ojos de Dios como un logro supremo.» Pues la riqueza es sumamente loable «siempre que la población entera sea rica.» Examinar nuestra vida para determinar lo que es una necesidad y luego cumplir con alegría nuestra obligación en relación con la ley del Ḥuqúqu’lláh es una disciplina indispensable para equilibrar nuestras prioridades, purificar cualquier riqueza que poseamos y asegurar que la parte que es el Derecho de Dios contribuya al bien común. En todo momento, el contento y la moderación, la benevolencia y el sentimiento de confraternidad, el sacrificio y la confianza en el Todopoderoso son cualidades propias del alma que es temerosa de Dios”. -Casa Universal de Justicia, 1 de Marzo 2017
“Que aquellos seriamente preocupados por el estado y el destino del mundo presten la debida atención a las exigencias de Bahá’u’lláh. Que se den cuenta de que las tormentas que azotan los cimientos de la sociedad no se calmarán a menos y hasta que los principios espirituales participen activamente en la búsqueda de soluciones a los problemas sociales”. -Casa Universal de Justicia, 26 de Noviembre 1992 (Traducción Provisoria)
“Indicios en el mundo no bahá’í de una comprensión que está creciendo rápidamente del hecho de que la humanidad realmente esta entrando en una nueva etapa de su evolución, nos presentan oportunidades sin precedente de demostrar que la comunidad mundial bahá’í es «no sólo el núcleo sino el modelo mismo» de esa sociedad mundial que Bahá’u’lláh establecerá y hacia la cual se esfuerza la humanidad hostigada, aunque sea mayormente de manera inconsciente.
Ha llegado el momento en que la comunidad bahá’í se debe involucrar más en la vida de la sociedad que la rodea, sin apoyar en el menor grado cualquiera de los conceptos moribundos y divisivos del mundo, ni aflojar sus esfuerzos por enseñar directamente, sino más bien por medio del asociarse con los demás, el ejercer su influencia hacia la unidad, el demostrar su habilidad de resolver diferencias por medio de la consulta en vez de la confrontación, violencia o cisma, y el declarar su fe en el propósito divino de la existencia humana”. -Casa Universal de Justicia, Ridván 1985
“Estos son tiempos trascendentales. Las instituciones del viejo orden mundial se están desmoronando y en desorden. El materialismo, la codicia, la corrupción y los conflictos están infectando el orden social con un grave malestar del que es incapaz de salir. Cada día que pasa se hace cada vez más evidente que no se debe perder tiempo en aplicar el remedio prescrito por Bahá’u’lláh, y es a esta tarea a la que los bahá’ís de todas partes deben dedicar sus energías y comprometer sus recursos”. -Casa Universal de Justicia, 2 de Septiembre 1982 (Traducción Provisoria)
“Uno de los grandes obstáculos al progreso es la tendencia de los bahá’ís a dejarse absorber por las actitudes y disputas generales que los rodean, a dejarse influir…”. -Casa Universal de Justicia, 3 de Enero 1982 (Traducción Provisoria)

Herencia

“Usted menciona la disposición del Kitáb-i-Aqdas relativa a la herencia, según la cual el hijo mayor recibe un trato preferencial. Como sin duda sabrá, el deber de hacer testamento está impuesto a todos los bahá’ís, y en tal testamento un creyente es libre de legar sus bienes en la forma que desee (ver nota 25 en la página 60 de la Sinopsis y Codificación). Sin embargo, todo sistema jurídico debe prever la disposición de los bienes de una persona si ésta muere sin haber otorgado testamento, y es en estos casos cuando se aplican las disposiciones específicas establecidas en el Kitáb-i-Aqdas. Estas disposiciones dan expresión a la ley de primogenitura que, como ha declarado ‘Abdu’l-Bahá, ha sido sustentada invariablemente por la Ley de Dios. En una Tabla dirigida a un seguidor de la Fe en Irán, escribió: “En todas las Dispensaciones Divinas, al hijo mayor se le han concedido distinciones extraordinarias. Incluso la posición de profeta ha sido su derecho de nacimiento”. Sin embargo, a las distinciones otorgadas al hijo mayor van también deberes concomitantes. Por ejemplo, con respecto a la ley de herencia, ‘Abdu’l-Bahá ha explicado en una de Sus Tablas que el hijo mayor tiene la responsabilidad de tomar en consideración las necesidades de los demás herederos. Sin duda, consideraciones similares se aplican a las disposiciones que, en caso de intestación, limitan las participaciones debidas a los medio hermanos y medias hermanas del difunto por parte de su madre; Por supuesto, recibirán la herencia del patrimonio de su propio padre.
Su afirmación de que “los obsequios a la esposa están incluidos en la propiedad del hombre que se entregará después de su muerte” es incorrecta. Del pasaje del Kitáb-i-Aqdas se desprende claramente que ciertas cosas que un marido compra para su esposa están destinadas a ser para el hogar en general y otras están destinadas a ser propiedad personal de la esposa. Estos últimos, es decir, la ropa usada de la mujer y los regalos que le hayan hecho, no se incluyen en la propiedad del marido.
El deber del marido de enviar a su esposa a casa si surgen diferencias entre ellos mientras viajan es parte de la ley de divorcio y se relaciona con la obligación del marido de mantener a su esposa durante el año de espera. La Sinopsis y Codificación del Kitáb-i-Aqdas dice lo siguiente (en la sección (g) de las páginas 42 y 43):
Si surgen diferencias entre marido y mujer durante el viaje, él debe enviarla a casa o referirla a una persona de confianza, que la acompañará hasta allí, pagando su viaje y los gastos de todo el año”. -Casa Universal de Justicia, 24 de Julio 1975 (Traducción Provisoria)

Interconexión del Mundo Económico

“En un mundo cada vez más interconectado, se está arrojando más luz sobre las
condiciones sociales de cada pueblo, proporcionando mayor visibilidad a sus circunstancias. Si bien hay adelantos que traen esperanza, mucho hay que debería pesar grandemente sobre la conciencia de la raza humana. La desigualdad, la discriminación y la explotación marchitan la
vida de la humanidad, aparentemente inmune a los tratamientos que aplican esquemas políticos de todos los matices. El impacto económico de estas aflicciones ha resultado en el sufrimiento prolongado de tantísimas personas, así como en profundos defectos estructurales en la sociedad. Ninguna persona cuyo corazón haya sido atraído por las enseñanzas de la Bendita Belleza puede permanecer impasible ante estas consecuencias”. -Casa Universal de Justicia, 1 de Marzo 2017

“El bienestar de cualquier segmento de la humanidad está inextricablemente enlazado al bienestar de la totalidad. La vida colectiva de la humanidad sufre cuando cualquier grupo dado piensa en su propio bienestar de manera aislada al bienestar de sus vecinos, o persigue ventaja económica sin considerar cómo queda afectado el medio ambiente, que proporciona sustento para todos. Un obstáculo tenaz se interpone así en el camino de un progreso social significativo: una y otra vez, la avaricia y el egoísmo prevalecen a expensas del bien común. Se acumulan cantidades desmesuradas de riqueza, y la inestabilidad que ello crea se ve agravada por la manera tan desigual en que ganancias y oportunidades están repartidas entre las naciones, y dentro de las naciones mismas. Pero no tiene por qué ser así. Por mucho que estas condiciones sean el resultado de la historia, no tienen que definir el futuro necesariamente, y aun si los enfoques actuales de la vida económica satisficieron la etapa de la adolescencia de la humanidad, son ciertamente inadecuados para los albores de su madurez. No hay justificación para continuar perpetuando estructuras, normas y sistemas que es evidente que no sirven a los intereses de todos los pueblos. Las enseñanzas de la Fe no dejan lugar a dudas: hay una dimensión moral inherente a la generación, distribución y utilización de la riqueza y los recursos”. -Casa Universal de Justicia, 1 de Marzo 2017

“La relativa prosperidad de la que disfrutaron los bahá’ís de Irán en el pasado puede atribuirse a una cultura que pone gran énfasis en la educación y el aprendizaje y que reconoce como acto de adoración la búsqueda asidua y honesta de un oficio o profesión útil, realizada en el espíritu de servicio”. -Casa Universal de Justicia, 2 de Abril 2010 (Traducción Provisoria)

Internet

“La oportunidad que ofrece la tecnología de la comunicación electrónica para realizar consultas más rápidas y exhaustivas entre amigos es muy significativa. Sin duda, representa otra manifestación de un avance ansiosamente anticipado por El Guardián cuando previó la creación de “un mecanismo de intercomunicación mundial… que abarque todo el planeta, libre de obstáculos y restricciones nacionales, y que funcione con maravillosa rapidez y perfecta regularidad”.
Como bien comprenderán, el grado en que dicha tecnología avance la obra de la Fe depende, por supuesto, de la manera en que se utilice. Como medio para que los bahá’ís intercambien opiniones, impone a los participantes los mismos requisitos de moderación, franqueza y cortesía que serían el caso en cualquier otro debate. Del mismo modo, los involucrados deben evitar menospreciar las opiniones de los demás. En este sentido, la Casa de Justicia ha observado su comprensible repugnancia ante una aparente tentación de utilizar etiquetas engañosas y envidiosas como “tradicionalistas” y “liberales”, que dividen a la comunidad bahá’í. En la medida en que este hábito mental divisivo pueda persistir en la comunidad bahá’í, es obviamente una herencia de la sociedad no bahá’í y una manifestación de una concepción inmadura de la vida. Si los bahá’ís persistieran en este modo de pensar, arruinaría incluso el esfuerzo intelectual más valioso, como ha sido tan notoriamente el caso de las sociedades del pasado.
Lo más importante de todo es que, como ocurre con cualquier exploración por parte de los bahá’ís de las creencias y prácticas de su Fe, la discusión electrónica servirá a los intereses de la Causa y de sus miembros sólo si se lleva a cabo dentro del marco de las Enseñanzas bahá’ís y la verdades que consagran. Intentar discutir la Causa de Dios al margen o con desdén de la guía autorizada inherente a estas Enseñanzas sería claramente una contradicción lógica. Para tomar el primer punto mencionado en su carta, es obvio que tratar de imponer límites a la universalidad de la autoridad de la Manifestación de Dios llevaría a la frustración del trabajo académico serio y generaría discordia dentro de un esfuerzo cuyo éxito depende precisamente de un espíritu de unidad y confianza mutua”. -Casa Universal de Justicia, 19 de Mayo 1995 (Traducción Provisoria)
“La facilidad y la relativa impersonalidad del medio electrónico requieren en cierto modo un nivel incluso mayor de autodisciplina que el que se da en situaciones en las que el espíritu de unidad se ve reforzado por la oportunidad de contacto personal directo y de interacción social. En la búsqueda de tal espíritu de unidad, los bahá’ís, sin duda, desearán ayudar en los procesos consultivos compartiendo y discutiendo textos bahá’ís relevantes. Esto en sí mismo tendrá el efecto adicional de atraer la atención hacia el marco de la creencia bahá’í”. -Casa Universal de Justicia, 19 de Mayo 1995 (Traducción Provisoria)